[18.9.06]

Para que hablar nada más si con sólo mirarnos a los ojos descubrimos la verdad. No importa el peso del mundo al que me has encadenado, porque puedo sostenerlo si tengo un motivo. Seguramente te has fijado en que llevo equipaje y casi nunca viajo... Es únicamente mi modo de ver la vida. Sí, la maleta está un poco raída pero sigue conteniendo eso que siempre te gustó pero que no te atreviste a coger.
Mi boca siempre permanece abierta a tus palabras cercanas, esas que me das con el suave morse de tus labios apoyados en los míos, con esas frases encadenadas que el oído interior de tu alma si puede percibir de forma clara, cálida, concisa, consciente y constante. Sabes que siempre fui intenso en mis fugaces momentos.
Sigo esperando en la estación del silencio, permanezco esposado a mis cargas personales, a toda esa terrenalidad que me aferra a la realidad ruidosa de mañanas de atasco y noches de fiesta con botellas rotas. Miro a mi alrededor y no te encuentro, siento ansiedad de nuevo. Más viajes sin prisas pero con esperanzas de llegar.
[Juan Benítez] ____________________________________________________
[11.9.06]
Otra vez la cadena de manos ajenas se engrana para el beneficio único de la fábrica de sueños. De verdades y mentiras, con dedos entrelazados y palmas sudorosas, todo conjunto en la cadencia de bielas y pistones del insidioso mes del membrillo.
El acero y el hormigón acunan el despertar del sueño canicular recién abandonado, y las musarañas de la desidia huyen despavoridas ante el surgimiento incesante de la rutina, esa que en otros momentos fue compañera de viaje, esa que ahora es ley durante la gestación de la ballena en cuyo vientre me hallo.
Sólo pequeñas luces en la inmensidad permiten dibujar figuras de paz, a millones de kilómetros o solo a un par de cientos... Siempre lejos aquello que se necesita. Por el mar, más que sirenas... barcos; por la tierra, más que caballos... sirenas; en la arena yace el cadáver del minotauro sin apuntillar, sin arrastrar, solo de sangre perdida en cada lance, golpes duros del cielo que perdió su celeste.
Y la imposibilidad de acompañarte...
[Juan Benítez] ____________________________________________________