
En esta recta final del año estamos viviendo una serie de acontecimientos que pueden ser origen de la perdida de libertades en Internet… O no. Abríamos boca en territorio patrio, con la archiconocida noticia de que el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible contemplaba la creación de un órgano no judicial que podría cerrar webs. (más…)
Os reproduzco el post escrito en Tecnobloggers de Cibersur sobre el cierre de Soitu.es. Espero que tengáis algo que decir al respecto…

Especial sobre Obama que lanzó Soitu.es, tras la victoria en las elecciones de EEUU
Se acaba de conocer una noticia bomba para la Red de redes españolas y los medios de comunicación de nuestro país: “Soitu cierra”. Hace menos de dos años veía la luz y todo fue expectación, pero después de no superar la ‘lactancia’ se ve obligado dejar de existir por culpa de su escasa viabilidad en el escenario actual de la comunicación e Internet.
El estallido de la segunda burbuja, o la burbujita.es -como yo la llamo-, es producto de las ideas y las ganas, que son casi siempre buenas en nuestra tierra, mezclada en proporción desigual con las escasas ganas de desenvolverse en nuevos escenarios y buscar otros lenguajes de entiendimiento de la ciudadanía. Ese mix explosivo hace que los de Gumersindo tengan que echar la persiana porque no existe modelo de negocio sostenible en su empresa.
Todos los del sector vimos esperanzados este lanzamiento, que era sin duda la ilusión de más de uno de los que creíamos en nuevos espacios como los blogs y sus posibilidades comunicativas. Micromedios Digitales que se entroncaran en un gran proyecto… ¡Que gran idea!… Eso sí, ¿para quiénes?
La respuesta a esa última pregunta es sencilla, para nosotros, periodistas tecnológicos, algún friki comunicativo, profesores de alguna universidad, seguidores de alguno de los bloggers estrella que ficharon… Pero no interesó tanto a la ciudadanía como para obtener una respuesta contundente, un tráfico exagerado, una inversión publicitaria fuerte…
A la cruz de los ingresos hay que sumar que el mecenas del proyecto ha vivido, como buena entidad financiera (BBVA), un momento duro en el que el gasto en Soitu podría ser superfluo, al no generar valor sensible en la vida ciudadana y costar un pico por su alta inversión tecnológica y humana.
Tras conocer la noticia, se me vino a la cabeza Mobuzz, de quienes parece que nos hemos olvidado. Otro proyecto de Web TV bastante atractivo que no logró el calado necesario ni la financiación imprescindible para subsistir…
Sigo pensando lo mismo: no podemos instalarnos en la negatividad de decir que ser revolucionario, innovador o transgresor en España es acabar cayendo en picado, no. Y es que a veces las ideas y la ilusión nos hacen dibujar un mundo imaginario donde llegamos a creer que todo el mundo es avanzado digitalmente como nosotros, sin darnos cuenta de que, por desgracia, no sucede así.
La mezcla de una estructura infoavanzada y pseudofriki, sin correlato audiovisual o impreso (es decir, sin pertener a grupos o medios masivos), con un alto prespuesto por su tecnología y un coste humano importante (esos fichajes de alto nivel del periodismo patrio), fueron la condena de un medio atractivo y bien situado de salida, que se sobredimensionó frente a su universo.
A mi me tocó ver el primer estallido de la burbuja, y ahora se repite otra vez aunque a escala algo más pequeña. Imagino que son periodos cíclicos como las crisis, sumados a un exceso de ilusión y trabajo que no encuentra su resultado.
Espero que todos los compañeros y profesionales de Soitu salgan rápido a flote y logren cumplir sus ilusiones, además de comer a diaro, claro. Yo seguiré observándoles, porque la comunicación me sigue interesando, me fascinan los nuevos conceptos y formatos, pero, sobre todo, sigo pensando que se puede comer de la comunicación y se puede innovar aportando el granito de arena del periodista a la Sociedad de la Información.
El aviso a navegantes va para lainformación.com: cuando las barbas de tu vecino veas pelar…
Parece mentira que dos redes sociales de éxito, una más compleja y otra tremendamente simple, se miren tanto la una a la otra. Así, la más compleja de ambas -Facebook-, va modificando algunos de sus aspectos para llevarlos a la más sencilla expresión, como hace Twitter, y anunciaba recientemente el lanzamiento de Facebook Lite.
La nueva versión de la mayor red social del mundo está justificada con la necesidad de dar mejor servicio a lugares o países con conexiones más lentas y para favorecer el acceso en ultraportabilidad. 
Al respecto, Twitter sí nació en este ámbito de simplicidad y no necesitaba de demasiado artificio para triunfar, si bien con el nuevo cambio de TOS (Terms of Service- Condiciones de Servicio), se abre a la publicidad y a que se desarrollen aplicaciones con su API, como las de Facebook.
El cofundador del “silbidito”, Biz Stone, afirma que la iniciativa persigue sólo “dejar la puerta abierta a la publicidad. Nos gustaría mantener las opciones abiertas”. Evidentemente abrir puertas es una estrategia necesaria para crecer, sobre todo en el ámbito de la nueva economía, pero en realidad ¿no será que se han percatado del éxito de algunas aplicaciones de Facebook?
En la otra orilla, los de Palo Alto se fijaron en el pajarito en su último rediseño para evocar ese aspecto y timeline tan familiar para los usuarios que Twitter había captado. Además, si nos fijamos, muchos de los usuarios que tenemos nuestros espacios en ambas redes, actualizamos nuestro estado de Facebook mediante Twitter… ¿Sinergia malévola? ¿Joint Venture “travestida”? ¿O simplemente mucha y feroz competencia?
En los próximos meses, 140 caracteres de algún contacto nos lo dirán.