
Un buen día te despiertas y te das cuenta de que todo ha sido un sueño. La odisea espacial de 2001 no sucedió y su secuela, esperada para 2010, también parece que no llegará. Mi adorado Stanley Kubrick fallaba, y con él, Arthur C. Clarke, en teoría padre de la historia. Sin embargo -y no voy a caer en hablar de Julio Verne-, sí me gustaría destacar a Anthony Burgess, creador de “A Clockwork Orange” (más conocida para nosotros como “La Naranja Mecánica”). Aquí sí que acertaron tanto Burgess con el libro, como Kubrick con la película, vaticinando y radiografiando el futuro.
Hoy nace el diario Público, y tengo que decir que no he podido resistir la curiosidad y antes de entrar al trabajo, he adquirido un ejemplar, con la grata impresión que deja su precio (50 céntimos, la mitad que el resto) y que te regalen una película en DVD. Nada mal, pero en la vertiente digital…