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Estas navidades he tenido diferentes experiencias relacionadas con el comercio electrónico, con alegrías y con penas, pero sobre todo las sombras de quienes menos esperaba.  En  este caso, no voy a mencionar las decepciones, aunque si se lo comunicaré a sus responsables, pero no creo en la crítica por la crítica para negocios que están en la lucha día a día, a quienes conozco y les valoro la voluntad, pese a que les faltan horas de vuelo.

En el apartado de lo bueno, hay que destacar a un clásico, El Corte Inglés, que ya tiene una trayectoria consolidada en el ámbito del comercio electrónico, pero con sus nuevas app para dispositivos móviles han hecho un planteamiento agresivo que les ha salido de maravilla.

Con descuentos del 50%, ofertas exclusivas para internet y una entrega comprometida en 48 horas, utilizando los servicios de MRW con comunicación fluida del estado del pedido hasta la entrega, confirmando la misma. Como siempre, aunque lo critiquen, El Corte Inglés cumple.

La otra buena noticia de mis compras digitales navideñas ha sido un pedido a través de Just-Eat, plataforma que conozco bien y con la que he trabajado en bastantes ocasiones, pero en este caso vamos a hablar de un local sevillano que lleva poco tiempo y que funciona además como tienda especializada en comida japonesa: Wasabi.

La atención fue extremadamente rápida, sirviendo la comida en 20 minutos menos de lo que estaba previsto, porque se solicitó para entregar «Lo antes posible». El momento de la entrega fue educado y preciso, no como sucede otras veces y tanto los materiales empleados como la forma de embalaje permitió que todo viniera sin alteración, sin nada derramado o colocado perjudicando a otro de los productos incluidos.

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Una gran experiencia, aunque sirva como recado que no era suficiente cantidad, sin querer hartazgo, faltaba algo más de producto para satisfacer plenamente al cliente. Sea como fuere, volveré a pedir.

Espero que al menos os apuntéis las buenas experiencias y ojala pueda comentaros en breve la experiencia redonda con los que estas navidades no he podido cerrar el círculo virtuoso del e-commerce.